Es el anhelo de todo padre: que su prole ingiera vegetales, carnes y frutas en variadas y sanas porciones, pero a veces la realidad suele contradecir ese ideal. Aquí se ofrecen claves para conseguir que los niños coman lo que los nutre y se sienten con agrado a la mesa de lo que alimentará la memoria gustativa que los acompañará el resto de su vida