Redacción Eme
En Caracas, estamos más
que acostumbrados a eventos, exposiciones y salones en los que se
agrupan carros y muebles, por nombrar sólo dos, para ser presentados al
público
Y ni hablar de las "expo-bodas", esas ferias que
agrupan todo lo relacionado con la noche especial: desde el carro en
donde viajarán los novios, pasando por la torta, las fotos y la música,
hasta el vestido y la luna de miel. Sin embargo, en dÃas como hoy Âen
los que las cifras universales de divorcio sobrepasan cualquier
expectativaÂ, nadie habÃa pensado en atender a todos aquellos que no
tuvieron la suerte ni la paciencia para continuar con el hermoso, pero
a la vez difÃcil y complicado, viaje del matrimonio. Hasta que se les
ocurrió a los franceses.
Rubén Amón escribió desde ParÃs para www.el-mundo.es, los pormeno- res
del primer Salón del divorciado, el separado y el viudo, que aunque no
tuvo una avalancha de visitantes, resultó ser muy exitoso. Los
organizadores desde ya explicaron que no será el último: "Encuentros
como estos responden a una demanda de la sociedad". En esta ocasión,
acudieron más mujeres que hombres (para variar) con un promedio de 50
años. Los stands de la feria, en lugar de mostrar comida o accesorios,
ofrecÃan a los visitantes ayuda psicológica, asesoramiento legal y
apoyo en la búsqueda de una nueva pareja. Con esto, los organizadores
pretendÃan, por un lado, ayudar a la gente a superar un trauma de este
tipo y, por el otro, reivindicar la necesidad de desdramatizar la
gravedad de las rupturas matrimoniales.
En Francia, parece que este intento está funcionando, pues a pesar de
que los divorcios han aumentado en 12% en la última década, de manera
interesante también lo han hecho "las rupturas amistosas" (antes
constituÃan el 41% de los casos y ahora representan el 55%).
En Venezuela, bien valdrÃa la pena seguir ejemplo.