Autoridades colombianas reportaron nueve muertos en dos
combates con la guerrilla de las FARC en el norte y sureste del país, tras la
advertencia hace una semana de que los rebeldes preparaban un 'marzo negro' al
cumplirse un año de la muerte de su máximo líder, Manuel Marulanda.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo en una
conferencia de prensa que en el departamento (provincia) de Guaviare
(suroeste), uno de los tradicionales fortines de las FARC, murieron cuatro
soldados y dos guerrilleros, mientras se desconoce la suerte de seis militares.
En tanto, la policía informó que en un ataque al poblado de
Buena Vista, en el departamento de Bolívar (norte), murieron tres de sus
hombres y otros siete resultaron heridos.
"La información que tenemos es que fue un ataque conjunto de
(las guerrillas de) las FARC y el ELN", aseguró telefónicamente a la AFP José
Cendales, alcalde del municipio de Santa Rosa, en cuya jurisdicción está Buena
Vista.
Santos, al referirse a lo ocurrido en Guaviare, señaló que
el lunes "hubo un combate en el sitio Caño Flauta a 30 kilómetros al
suroeste de San José de Guaviare (la capital departamental), donde se dio de
baja a dos guerrilleros", luego los militares fueron atacados con
granadas.
"El resultado infortunado es el de cuatro soldados
asesinados, un soldado herido y un oficial -un teniente- y cinco soldados con
quienes todavía no hemos podido tener ningún tipo de contacto", enfatizó
el ministro.
A esas acciones se suman un ataque dinamitero el sábado
contra un tramo de la carretera Panamericana en el departamento de Cauca
(suroeste) y la declaratoria de un "paro armado", una orden de no
circular bajo amenaza de atacar a quien lo haga, en carreteras del departamento
de Caquetá (sureste).
El jueves, las FARC dinamitaron un puente de una carretera
que comunica a dos poblados petroleros en la región de Tibú, cerca de la
frontera con Venezuela. En esa misma zona la guerrilla había incinerado seis
camiones y atacado un puesto policial, dos días antes.
El ministro Santos admitió que militares y policías han sido
colocados en alerta ante la posibilidad de que las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) intenten cumplir con un plan denominado
'Marzo Negro', en memoria de Marulanda, quien murió a fines de marzo de 2008
por enfermedad.
"La Fuerza Pública está preparada para el famoso marzo
negro' y cualquier tipo de acción que la guerrilla quiera hacer contra la
población colombiana", señaló.
El ataque en Guaviare fue conocido, según versiones
coincidentes de corresponsales de radios locales, cuando un soldado herido
llegó hasta una base militar y alertó sobre la desaparición de sus compañeros.
Los militares atacados pertenecen a la fuerza de tareas
Omega, una unidad de élite de las Fuerzas Armadas colombianas, desplegada para
la persecución de los líderes de las FARC en una amplia región selvática del
suroeste de Colombia.
Hace una semana, el comandante de esa fuerza, el general
Javier Flórez, había informado de la muerte de 13 guerrilleros y la detención
de otros 13 en medio de una campaña para perseguir al jefe militar de las FARC,
Jorge Briceño ("Mono Jojoy").
La zona del Guaviare es considerada el área donde los
rebeldes tienen a un grupo de 22 militares y policías como rehenes, algunos
desde hace 11 años, a los que proponen canjear por unos 500 guerrilleros
presos, entre ellos, tres en Estados Unidos.
Según el Ejército, se trata de una región vital para las
FARC, que a través de allí mueven armamento, provisiones y obtienen financiación
a través del cultivos de drogas.
Las FARC, con unos 7.000 combatientes según el gobierno, es
la más numerosa y antigua de las guerrillas que actúan en Colombia.