El mandatario nacional, Hugo Chávez, pidió al Poder
Legislativo "la aceleración y aprobación de las leyes revolucionarias en todos
los ámbitos de la actividad nacional", para aligerar el proceso transformador y
socialista que se consolida en Venezuela.
"Nosotros tenemos que terminar de demoler las viejas
estructuras del Estado burgués y crear las nuevas estructuras del Estado
proletario, del Estado Bolivariano. En la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela está contenido el mapa del nuevo Estado".
Aspira que antes del 15 de diciembre, fecha en la cual se
celebran 10 años del nacimiento de la Constitución Bolivariana,
no exista una sola ley antirrevolucionaria. "¿Será posible? La respuesta no me
corresponde a mí. Ahora, si se considera que para ello -yo no lo estoy
solicitando- requieren refuerzos, entonces habilítenme de nuevo y vamos
acelerando por aquí y por allá".
Explicó que el proceso constituyente no ha culminado, porque
tiene varios niveles, siendo el nivel magno la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela aprobada en el año 1999. Actualmente el país se encuentra en el
nivel de la construcción e instalación de este proyecto, cuyos objetivos son
"la independencia, la libertad y la igualdad; y el camino, la Venezuela Socialista
en todos los órdenes, en el político, en el social, en el económico, en el
territorial, en el ético, en el espiritual, y en la cooperación para la
conformación de un mundo multipolar".
Arremetió contra Arias y Uribe
"Lo tengo que decir: es
lamentable el papel de [el presidente de Costa Rica] Oscar Arias", dijo el
presidente Hugo Chávez, durante su discurso como orador de orden en la
celebración de los diez años de la apertura de la Asamblea Nacional
Constituyente, que le permitió modificar la Constitución de 1961.
"Ahora [Arias] dice que
la acción del presidente Manuel Zelaya de acercarse a las fronteras de Honduras
y tratar de ingresar a su país, del cual es el presidente, no es el camino",
dijo Chávez. "Y a los pocos minutos salió la Secretaria de Estado [Hillary Clinton]
a decir lo mismo. Sin duda está repitiendo lo que le ordenaron del departamento
de estado, y eso es indigno de un presidente latinoamericano. ¿Entonces cuál es
el camino? ¿Una rendición?"
Dijo que la última vez
que había hablado con Zelaya le advirtió que los diálogos para la paz,
propuestos por el presidente Arias, eran una trampa, pues serían una forma de
"ganar tiempo" para ratificar el gobierno de facto de Roberto Micheletti.
"Estoy seguro que Oscar
Arias recibe instrucciones del departamento de Estado", repitió. "Ahí lo que se
está buscando es congelar la batalla para llegar a las elecciones de noviembre.
(...) Cualquier gobierno que surja de este golpe de estado, incluso de unas
elecciones, jamás será reconocido por nosotros".
Chávez también criticó
nuevamente la decisión del gobierno de Colombia de permitir la presencia de
soldados estadounidenses en cuatro nuevas bases. "Colombia está siendo
convertida en plataforma para agredir a los pueblos hermanos, y yo tengo la obligación
de denunciarlo al mundo", dijo. "Espero que el presidente de Colombia se
detenga un momento a razonar por las consecuencias que este hecho puede traer
en los próximos años".
Consideró que al presidente de Estados Unidos Barack Obama "se le está derritiendo la careta". "Él debe saber que si se enfrenta al
Imperio termina muerto, y seguramente prefirió vivir, y dejar hacer y dejar
pasar. Eso presenta un cuadro aún más peligroso. El imperio sin jefe es más
peligroso que el imperio con jefe".
Repitió lo que le había dicho el presidente de Bolivia, Evo Morales, que le propuso que se empezara a discutir la unidad militar de los países del ALBA.
Exigió mayor eficacia para resolver los problemas del país
Durante el discurso de
orden, Chávez pidió a los miembros de gabinete "mayor entrega" para solucionar
las problemáticas que aún acosan al país.
Reconoció, entre otras
cosas, que los resultados de la misión Sucre han desmejorado, y en
especial tocó el tema de la inseguridad. "El problema está ahí en las calles",
dijo. "Y se puede decir que la oposición exagera, que los medios mienten, y es
verdad, pero está ahí. Es un problema que hay que enfrentar con mayor
eficiencia. Los resultados en esa materia son aún modestos".
A pesar de ello, sin
embargo, aprovechó para reconocer el trabajo que ha hecho el ministro del
Interior, Tareck El-Aissami, en materia de inseguridad.
"Un millón por cero es
igual a cero", dijo el presidente Chávez, refiriéndose a que el mayor esfuerzo
no sirve de nada si no hay resultados. Añadió que "no puede haber excusas" para
que haya desabastecimiento de cualquier producto, como el azúcar. "No puede
haber excusas, que si hay retardo, que si esto u otro. Porque si tú me vas a
decir que los centrales azucareros privados acaparan y producen sólo para las
bebidas exquisitas o para galletas, entonces tú fírmame y pasa eso por escrito,
porque yo expropio a cualquiera y lo paso a propiedad social", dijo el
Presidente.
"Los acaparadores
deberían estar en prisión, es un acción de todos no es un problema de la fiscal
o sólo del Presidente, el pueblo organizado, los ministros, viceministros,
gobernadores y fiscales no permitamos que eso siga ocurriendo. Mis facultades
son modestas, pero les aseguro que pondré cada una de esas facultades a la
orden para solucionar ese problema", instó.
Chávez también criticó
que aún hayan leyes de educación "hechas durante la oligarquía", y pidió que se
acelerara la discusión y aprobación de nuevas leyes en ese ámbito. Aseguró que
se contaba con el pueblo y también "con la más férrea oposición de la
burguesía". "Si nosotros propusiéramos una ley que no tuviera oposición de la
oligarquía, esa ley no serviría", dijo.